CON GRAN EXITO SE REALIZÓ EL TALLER DE FORTALECIMIENTO DE LAS CAPACIDADES LOCALES DE LAS MUJERES DEL BENI CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO EN RURRENABAQUE

Las que más sufren el cambio climático son las mujeres”, afirmó el ingeniero agrónomo Germán Quispe Niura, Director del Mecanismo de Adaptación de la Autoridad Plurinacional de la Madre Tierra, al inaugurar un Taller acerca del rol de las mujeres frente al cambio climático en Bolivia, realizado este viernes en la ciudad amazónica de Rurrenabaque.

Según el profesional ambientalista, las mujeres bolivianas están llamadas a liderar las nuevas estrategias del Estado Plurinacional para combatir las causas que precipitan un cambio climático que degrada las condiciones de vida en el entorno humano, proceso en el cual la vulnerabilidad de las mujeres, en especial de las zonas rurales e indígenas, es el principal desafío de la Autoridad Plurinacional de la Madre Tierra (APMT).

Por su parte la Directora Ejecutiva de la APMT, Angélica Ponce Chambi, explicó que el encuentro de Rurrenabaque fue el arranque de una serie de talleres que se desarrollarán inicialmente en la Amazonia del Beni, para informar a las comunidades sobre la misión institucional de la Autoridad de la Madre Tierra, además recoger iniciativas de las mujeres en estrategias y políticas públicas para enfrentar el cambio climático. Anunció que un próximo taller se realizará en Santa Rosa de Yacuma, el 25 de mayo.

En su intervención, Angélica Ponce delineó los conceptos sobre los cuales la APMT desarrolla una estrategia de gestión poniendo en la vanguardia a las mujeres del país. “Las hijas de la Madre Tierra somos las mujeres” —dijo—. “La Madre Tierra es mujer. Nos asemejamos con la Madre Tierra, somos madres, damos vida… y sin la Madre Tierra no podemos vivir”.

Recordó que las mujeres bolivianas, especialmente indígenas y campesinas, tienen una memoria larga de lucha agraria y territorial. “Desde nuestros abuelos, siempre hemos luchado por la tierra, el territorio y los recursos naturales, y seguimos luchando… y aunque a los pueblos indígenas nos dicen que no servimos para hacer de la tierra un factor de desarrollo, las trasnacionales utilizan la tierra para destruir la naturaleza con transgénicos”.

En la cultura de las mujeres bolivianas, dijo, no existen las ideas del capitalismo depredador: “Nunca pensaremos como capitalistas, nuestra mente es el bien común por lo que hemos luchado, la igualdad de oportunidades para todos… Nuestra tierra es sagrada, tener tierra y territorio es todo para nosotras; para los capitalistas la tierra es sólo transgénicos y exportar, ellos nunca viven en la tierra, nosotras vivimos y producimos en la tierra, por eso nos interesa cuidar a la Madre Tierra y a las grandes empresas sólo les interesa contar la plata contaminando con su basura nuestros bosques y ríos”.

Según Ponce, en la nueva estrategia de la Madre Tierra y el Vivir Bien, las comunidades indígenas y campesinas deben dar el salto de la agricultura a la pequeña industria —comunitaria y familiar—, para inyectar valor agregado a los frutos naturales; además que las mujeres indígenas y campesinas, como los hombres, deben tener derecho de poseer por lo menos 50 hectáreas de tierra por cada productor y productora. “Todo ello sin contar que tenemos otros grandes potenciales en la artesanía y el turismo”.

La Directora Ejecutiva de la APMT recordó que en enero de este año había visitado algunos glaciares como el Charquini, en el altiplano paceño, donde constató una progresiva desaparición de los mantos de hielo, producto del extractivismo minero imperante en las sagradas montañas andinas, lo cual está provocando una drástica caída de reservas acuíferas con consecuencias desastrosas para el riego agrícola. “Este desastre causado por la depredación capitalista puede tener además consecuencias en la Amazonia… No olvidemos que los ríos amazónicos nacen en los afluentes formados a los pies de los nevados del Ande”, advirtió.

Por eso es que tenemos que vivir en paz y en armonía con la Madre Tierra, en esa misma paz y armonía que Dios puso entre una madre y sus hijos”, concluyó.